El nuevo coeficiente de inteligencia: SQ

Todos conocemos el término IQ (coeficiente intelectual) y el término EQ (coeficiente emocional). Pero existe un término que cada vez gana más popularidad en la vida y los negocios, el SQ (coeficiente espiritual), relacionado con la inteligencia espiritual. Solo haciendo una búsqueda en la web por “inteligencia espiritual” encontramos más de 600,000 entradas.

Los investigadores que acuñaron el termino de inteligencia espiritual son Danah Zohar y Ian Marshall.

Las características más importantes de la persona espiritualmente inteligenes es: ser consciente de que existe una dimensión trascendente, un orden mayor que une todo lo existente, y que existe una interrelación entre todas las cosas y los seres. con la inteligencia emocional tenemos la destreza de ser conscientes de nuestras emociones y las de los demás. Somos empáticos con terceros, entendemos sus sufrimientos. Pero con la inteligencia espiritual vamos un paso más allá. Además entendemos que el sufrimiento de otro es realmente el nuestro, que todos estamos interconectados y que todos somos uno.

Estos conceptos, aunque parezcan místicos, fueron estudiados por el científico David Bohm, quien argumentaba que en este mundo estamos acostrumbrados a fragmentar todo; es parte del enfoque de las ciencias en general. Fragmentamos el mundo en países, religiones, ciudades y sistemas políticos que luego entran en guerras. Él menciona que la realidad, aunque la percibamos así, no es la fragmentación sino el todo. Que todos somos parte de un flujo universal que da origen a lo que vemos aparentemente fragmentado.

Cuentan que en una planta de tomates, los tomates discutían quien era el mejor. Uno decía ser el mejor por ser el más grande, otro por ser el más rojo y otro por estar más alto. Por pelearse tanto la planta cayó al piso y dejó de enviar nutrientes. Los tomates empezaron a malograrse. Ya en la tierra tomaron conciencia de que en realidad todos estaban conectados, que todos pertenecían a algo mayor que ellos mismos.

En la vida nos pasa lo mismo que los tomates. No nos damos cuenta de que en realidad todos pertenecemos un todo ¿Por qué es tan importante esta capacidad en los negocios?  Si todas las personas que trabajan en la empresa comprendieran que todos somos uno, se acabarían los territorios, los conflictos, las dificultades de trabajar en equipo, los prejuicios, etc. ( – David Fischman –  UPC )

La oración nos obliga a dejar la situación en manos de Dios.

La oración aclara nuestra visión y podemos ver a través de los ojos de Dios.

La oración nos tranquiliza y quita toda ansiedad.

La oración activa mi fe, podemos estar más confiados en Dios.

“Nunca olvidaremos la carga a menos que antes hayamos sentido la presión en nuestra propia alma, que nunca seremos usados por Dios para llevar Bendición hasta que hayan sido abiertos nuestros ojos en “ORACIÓN”  y hallamos podido ver las cosas como son, es decir claramente.”

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